Cuentan que una familia de Tablazo Sur, familia Sernaque, tenía una hija que iba todos los días a traer agua en su burrito, a un pozo que se encontraba entre un canal llamado Pata de gallina. La niña iba todos los días porque sus padres la obligaban, en dicho lugar ella veía un montón de patitos cerca del pozo y unas hermosas flores de muchos colores, pero ella veía ese maravilloso paisaje cuando iba sola y nadie más pasaba por ese lugar.
Cierto día, ella le quiso dar agua a su burrito en una tina, pero la tina se le soltó al pozo y ella quería alcanzar la tina con un palo pero no logró sacarlo, tanto fue su esfuerzo que resbaló, cayendo a las profundidades de las aguas. El burrito regresó a la casa de la familia de la niña; al ver que el burro llegó solo, la familia se preocupó y fueron en busca de la niña al pozo, pero no la encontraron. Entonces se fueron a buscar ayuda a los vecinos y después de muchas horas de búsqueda fue hallado sin vida el cuerpo de la niña en el fondo del pozo, pero parada.
A pesar de tanto esfuerzo y la unión de todos los vecinos, no pudieron sacar el cuerpo, porque se comentaba que en ese lugar había un encanto, que toda persona que caía a ese pozo no salía. Han pasado muchos años y la población ve salir en altas horas de la noche, por los alrededores del pozo, a una niña con un grupo de patitos y su ramo con hermosas flores.